La Biblia, Tesoro literario


Géneros literarios e inspiración bíblica.
En la Biblia Dios habla lenguaje de los hombres.
Su mensaje eterno de amor y salvación nos llega revestido del bello ropaje literario de las lenguas semíticas y del griego hablado a la manera hebrea.
Cualquier modo de expresión capaz de comunicar la enseñanza divina es susceptible de ser inspirado, ya sea una poesía, una narración histórica, o un pasaje dramático.
Apenas si hay un género literario de nuestras literaturas modernas que no se encuentre utilizado en los libros santos.
Junto a Libros de carácter histórico como Samuel, Reyes, Hechos, hallamos compilaciones de relatos populares o anécdotas, de carácter edificante como Rut, Esther, Job y la carta a Filemón. En la Biblia están los grandilocuentes oráculos proféticos y las piezas oratorias de Pablo, los Apóstoles y los grandes Caudillos. Al lado de los razonados discursos sapienciales de Proverbios y Eclesiastés, encontramos las nutridas exposiciones ético-doctrinales de los evangelios y las epístolas. Hay poesía de la mejor: la de los salmos es laudatoria y didáctica; lírica en Lamentaciones y en el Cantar de los Cantares.
Pero en todas ellas, como en Job, los Salmos y en los cánticos de Moisés, Simeón, Zacarías y muchos más, vibra el alma tocada del amor o el dolor, la gratitud o la esperanza.
Prosa y poesía, drama y oratoria, historia y leyenda, todos los géneros literarios y recursos del buen decir tienen un lugar en la Biblia.
Por: Luciano Jaramillo Cárdenas
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